La Escuela de Enfermería de UDLA realizó una jornada de capacitación para sus alumnos, donde estuvo presente el decano Facultad de Ciencias de la Salud, Hernán Sandoval; el director Académico, Jorge Chahuán; la directora de la Escuela de Enfermería, Isabel de Ferrari, y docentes invitados.
"La seguridad del paciente: un desafío sanitario en la formación a los profesionales de enfermería", fue uno de los temas expuesto, a cargo de la coordinadora de la unidad docente-asistencial, de investigación y extensión del Instituto Nacional del Tórax, María Luisa Zenteno; de la unidad de calidad INT, Mónica Castillo, quien se refirió a "Epidemología y prevención de los eventos adversos en la atención de salud"; Raquel Pérez, jefe de seguridad del paciente de Integramédica S.A., quien presentó "Seguridad del paciente: dimensión de la calidad en una red de prestadores de atención abierta"; Guillermo González, abogado del Servicio de Salud Metropolitano Central, abordó la "Responsabilidad legal de los profesionales de salud en eventos adversos asociados a la atención clínica", y por último, el doctor Nelson Montaña, Jefe UPC CABT, expuso sobre la "Gestión del riesgo clínico".
Bajo una mirada actualizada de la seguridad del paciente y la prevención de efectos adversos asociados a la atención de salud, el decano comentó que "hay que tratar el tema de las relaciones con los pacientes desde una perspectiva humanista, como uno de los elementos básicos de la calidad, porque según estudios, los pacientes se quejan mucho del autoritarismo y de la forma sobre cómo se relacionan con el personal de salud en todos sus niveles. La calidad en la atención de salud es un tema básico e importante".
María Luisa Zenteno, comentó que actualmente, "la seguridad del paciente está directamente relacionada con la prevención de errores en la asistencia sanitaria, por tanto, el objetivo está en impedir que las acciones inseguras del ser humano, más las debilidades del sistema, se transformen en errores reales".
En tanto, Castillo, añadió que "la seguridad y la calidad no son cosas anexas al quehacer de las enfermeras, sino que están implícitas y, más aún, desde el punto de vista de la bioética, el acto de hacer las cosas bien, con seguridad de lo que significa la atención de personas”. Desde su experiencia en el área, comenta que “las escuelas de enfermería actuales tienen el deber de incorporar conceptos de humanización, para reforzar la ética y así prevenir eventos adversos, porque para llegar a ello, hay un mecanismo que no se cumplió, lo que finalmente lleva a un fallo que provoca este evento que puede o no producir daño al paciente".
Finalmente, se hizo un llamado a respetar la diferencia de la autonomía, es decir, todos los pacientes están en su derecho de expresar su opinión, independiente de cualquier factor o variable, siendo éste el primer elemento de la calidad en relación con el paciente.