Como complemento del programa del curso “Maquinaria Agrícola”, en el Campus Providencia, el ingeniero agrónomo Ian Bottinelli dictó una charla sobre el uso de drones en agricultura como herramienta para realizar monitoreo nutricional. Ésta estuvo abierta a todos los alumnos de la Escuela de Agronomía, teniendo una concurrida asistencia.
Bottinelli señaló que para el trabajo que desarrolla dispone de dos drones: uno del tipo octocóptero y un avión de ala fija, ambos equipados con cámaras infrarrojas, las cuales permiten generar mapas de topografía de terreno y de vigor de plantas. Este último se elabora con la información obtenida a través de la fotografía infrarroja, la cual se procesa para obtener los índices de vegetación normalizado “NDVI”, el que permite identificar superficies de diferentes niveles de vigor, para posteriormente, realizar un seguimiento nutricional, por medio de un análisis de savia.
Según el experto, la base de este trabajo es el análisis de savia, que es una técnica de muestreo que se utiliza hace más de 30 años como un complemento del monitoreo del estado nutricional de las plantas. Los resultados revelan la absorción real de nutrientes que la planta puede realizar en un momento dado para su metabolismo. Este examen nutricional es muy rápido y permite, en no más de 48 horas, saber qué está sucediendo nutricionalmente en el huerto. Es un indicador metabólico que permite predecir con anticipación condiciones que pueden generar problemas fisiológicos como palo negro, blossom end rot, blotchy, bitter pit, ablandamiento de fruta, entre otros.
Bottinelli agregó que actualmente existen laboratorios y empresas dedicadas a ofrecer servicios de análisis de savia en Holanda, España, Estados Unidos, Australia, México y Nueva Zelanda.
En Chile, la empresa Crop Monitor tiene como visión ser la primera empresa donde especialistas en nutrición asesoran en terreno el manejo de la fertilización, tomando como parámetro objetivo el análisis de savia.