En el auditorio del Campus Santiago Centro se realizó la charla “Sueño y obesidad, ¿existe alguna relación?”, dictada por Samuel Durán, presidente del Colegio de Nutricionistas de Chile y académico de la Universidad San Sebastián.
En la actividad, que contó con la presencia del director de la carrera de Nutrición y Dietética del Campus Santiago Centro, Roberto Sfeir, y de más de una veintena de estudiantes, Durán explicó que comer después de las 21:00 provoca somnolencia. “Idealmente, la última comida debería ser unas dos horas antes de dormir, que conste de un plato pequeño de comida, como charquicán, carbonada, cazuela, guiso de verduras o similares y también se debe considerar una ensalada pequeña, una fruta y evitar alimentos que contengan cafeína (café, té, maté y bebidas cola) y alimentos muy meteorizantes, como leguminosas”, sostuvo.
Agregó que el excesivo consumo de alimentos procesados influye en trastornos de sueño por su composición. “Muchos de estos alimentos son ricos en azúcar y grasa, los que finalmente aportan calorías innecesarias que se transformarán en grasa y que llevarán a la presencia de trastornos, recordando la asociación entre obesidad y trastornos de sueño. Ante ello, se recomienda que todos las personas puedan disminuir el consumo de alimentos procesados, como galletas, papas fritas y bebidas azucaradas”, señaló.
El académico también recomendó adoptar una adecuada higiene del sueño, lo que implica: mantener el dormitorio quieto y oscuro —sacar la televisión y suspender el uso de artefactos electrónicos como celulares o notebooks— y a una temperatura confortable, y no realizar actividad física horas antes de dormir, entre otros.
Para finalizar, Durán resaltó la importancia del buen dormir, alertando que trastornos del sueño, como somnolencia, ronquidos e insomnio, podrían provocar, en el mediano plazo, la proliferación de enfermedades cardiológicas.