Cruzada la mitad de este año, el segundo semestre se presenta con tremendos desafíos para nuestra carrera que cumple 15 años y por la que han pasado centenas de alumnos, decenas de profesores y de la cual nuestros casi 400 egresados son los mejores embajadores que podemos tener.
Históricamente, en nuestra Escuela hemos creído, planteado y enseñado que el periodismo es una de las profesiones que más importancia y trascendencia debe tener para la sociedad, por la formación de opinión pública y masa crítica, la responsabilidad vital que tenemos al publicar algo, y el riesgo de crear dioses y demonios, más aún hoy que eso está a un clic de distancia.
Esa responsabilidad se basa en algo que es irrenunciable: el periodismo es un trabajo colectivo y de suma de manos, cerebros, posturas y talentos. Ningún buen periodista puede lograr el éxito solo y eso se ratifica cada día más. En momentos donde prima el individualismo y el Metro, micros, esquinas, mesas de cafés y restaurantes se llenan de gente mirando el teléfono y no conversando con el resto, hablar de la importancia de lo colectivo o el valor irrenunciable del trabajo en equipo, parece sacado de una revolución llevada al cine o de una época de tinta sepia.
¿Y qué pasa con algunas actividades individuales donde aparece solo una persona como la importante, como un atleta con capacidades sobre el resto, un escritor genial o un emprendedor que se anticipa e innova? Más temprano que tarde necesitarán de otros para llegar donde quieren. Nada se hace solo y todo se hace sumando. Estar solo, siempre resta.
En estos días, vivimos grandes pasos en la carrera de Periodismo. Si bien comenzamos desde inicios de 2014 con el desarrollo del Plan de Mejoras de la carrera, en enero entramos en tierra derecha trabajando por la reacreditación, proceso que en el segundo semestre tendrá sus resultados, que esperamos sean positivos.
Pero todo este trabajo solo se ha logrado porque alumnos, profesores, egresados y empleadores han aportado desde su experiencia, vivencia y mirada. Capítulo especial en estos días, merecen nuestros alumnos que eligieron por primera vez en la historia de la carrera un Centro de Alumnos en una elección a dos listas, donde hubo debate y un resultado estrecho. Ahí, con esas diferencias, las urnas hablaron de pensar en colectivo. Y sumar para idear, crecer y aportar.
Trabajar en equipo no solo divide el trabajo y multiplica los resultados, sino que potencia las propias capacidades. Y este año es especial porque tenemos un equipo que se prepara, en todas sus estructuras, para llegar a una meta que es colectiva porque somos periodistas y la vida, definitivamente, no la podemos concebir de otra forma.
Si todos queremos, así será.