
Desde la segunda mitad del siglo XIX la Educación Parvularia en Chile no ha tenido la visibilidad merecida.
El reconocimiento a la importancia de lo que ocurre en esta etapa de la escolaridad, las oportunidades de desarrollo potencial y el deber del estado a proteger el derecho de la educación han hecho eco en esta década y ha sido una tarea prioritaria de los últimos gobiernos, razón por la cual se incorporó como nivel obligatorio de nuestro sistema escolar.
La ley N° 20.835, promulgada en mayo del 2015 crea la Subsecretaría de Educación Parvularia. Esta Subsecretaría, entre otros, tiene la tarea de modernizar la institucionalidad, diseñar y gestionar políticas públicas que impacten positivamente en los aprendizajes con el fin de crear una trayectoria educativa de calidad para los niños y niñas de nuestro país.
Así mismo, de acuerdo al artículo 2 de la citada ley es tarea de la Subsecretaría “Promover y fomentar en los distintos sectores de la sociedad, en especial en el ámbito de las familias y la comunidad, el inicio temprano del proceso de aprendizaje y desarrollo pleno de niños y niñas, a través de la incorporación a la Educación Parvularia”. Esta participación de la familia y la comunidad ha sido el pilar fundamental para la modernización de la institucionalidad, nutriendo los diálogos abiertos realizados a lo largo de Chile organizados por esta Subsecretaría. Esta construcción colectiva está plasmada en la propuesta de las nuevas Bases Curriculares, que ha relevado la visión de niña y niño ciudadano como inicio de una pedagogía renovada.
Otro aporte importante para este nivel educativo es la elaboración del Marco para la Buena Enseñanza de la Educación Parvularia. Este marco será la “carta de navegación” que guie el quehacer del rol docente, recogiendo entre otros las particularidades del desarrollo, aprendizaje, afectividad de los párvulos y a la vez deberá ser el eje articulador que dialogue con el Marco para la Buena Enseñanza vigente para los otros niveles educacionales de la educación chilena.
Existe acuerdo en que los esfuerzos por avanzar en la modernización de la institucionalidad de la Educación Parvularia han sido notorios. Sin embargo, aún queda un importante aspecto por resolver y es el muy elevado número de párvulos por educadoras y técnicos de la especialidad.
El Ratio o coeficiente técnico, corresponde al número de niñas y niños por personal de aula y se obtiene dividiendo la matricula del nivel entre el número de profesionales y agentes educativos.
De acuerdo al Centro de estudios Mineduc en su N°31 del 2015: el documento “Análisis de indicadores educativos de Chile y la OCDE en el contexto de la Reforma Educacional” Revisión comparada de la educación en Chile en el panorama internacional, en base a la publicación Education at a Glance 2015 (con datos 2013), en los niveles medio mayor, NT1 y NT2, hubo 27 alumnos por cada docente, pero considerando al personal con formación técnica, este ratio disminuye a 19 alumnos. Este ratio, en efecto, es menor al que de acuerdo con la OCDE, presentan otros países en el panorama internacional, pero debemos continuar avanzando y optimizando estas cifras, para dotar de mejor y mayor calidad a este nivel educativo.
Ximena Araya
Directora Educación Parvularia
Facultad de Educación