
Este año las vacaciones fueron más necesarias que nunca para los chilenos, ya que vivimos un muy agitado año 2012. Por ello, el retorno a la vida laboral puede ser más complicado que en períodos anteriores.
Llegó marzo. Atrás quedaron los baños de sol en la playa, las siestas a media tarde y los atardeceres en familia. Se hace necesario retomar el ritmo laboral, lo que puede generar estados de tensión en algunas personas. Se trata del denominado estrés post vacacional. “Siempre va a haber un periodo de adaptación después de haber pasado un tiempo con un ritmo más relajado. Hay que entender que es normal agotarse en un principio, ya que el cuerpo se debe ajustar a la nueva carga”
Los signos característicos de este trastorno son cansancio, ansiedad, mayor o menor apetito, insomnio, angustia, náuseas e irritabilidad, los que suelen manifestarse paulatinamente en la mayoría de los casos. “La duración del estrés post traumático es variable, pudiendo ir desde una semana hasta un mes. En caso de extenderse más allá de los parámetros considerados razonables, es recomendable acudir a un especialista, ya que podría ligarse a problemas personales y no necesariamente laborales”
Los más afectados
Las personas que con mayor frecuencia presentan estrés post vacacional son aquellas que toman pocos días libres, las que retornan de modo abrupto al trabajo o simplemente aquellas que no logran descansar, como es el caso de muchas mujeres con hijos muy pequeños. Asimismo, las que tuvieron un año crítico por diversos motivos o las que sufrieron pérdidas importantes en este último periodo.
Aunque no existen estadísticas en el país acerca de este síndrome, expertos españoles señalan que el 35% de los trabajadores entre 25 y 40 años presenta esta alteración en la península ibérica.
¿Qué hacer?
Como una forma de evitar el estrés post vacacional, los especialistas recomiendan planificar bien los viajes, de modo de no retornar el día previo al ingreso del trabajo. La vuelta progresiva permitirá volver a la rutina, sin convertir ese momento en un hecho catastrófico. “Lo ideal es tomar vacaciones y llegar la semana antes de entrar a trabajar, para que haya tiempo suficiente de realizar las tareas pendientes, aunque eso signifique menos días en la playa”
En la misma línea, organizar la agenda por prioridades y evitar el desorden y suciedad en el lugar de trabajo, también puede contribuir a hacer más agradable el retorno.
De igual manera se recomienda ingresar a trabajar paulatinamente. “Se puede entrar a trabajar un día jueves y no el lunes a las ocho de la mañana. Así son sólo dos días de trabajo y después viene el fin de semana. Ello hará más ameno asumir las responsabilidades”.
Otra de las claves es intentar descansar y tener buen humor, sobre todo en el difícil mes de marzo, en el cual los gastos por concepto de permisos de circulación, uniformes y matrículas pueden incrementar el estrés. Planificar de antemano estos gastos e irse de vacaciones con los útiles y uniformes comprados puede ayudar a que marzo no lo enferme.
Claves para evitar el estrés post vacacional
- Planifique sus vacaciones, retornando con anticipación a su hogar.
- Asuma paulatinamente sus responsabilidades.
- Organice su agenda por orden de prioridades.
- Mantenga su lugar de trabajo limpio y ordenado.
- Conserve el buen humor.
- Trate de dormir más horas en un comienzo.
- Genere espacios de relajo durante el año, de modo que las vacaciones no sean la única época para salir de la ciudad o de descansar.