![]() |
| Julio Rojas, director del Departamento de Derecho Procesal de la UDLA. |
Hace unos días usted realizó la presentación de su libro. ¿Cuál o cuáles son los temas o ideas que esta publicación aborda y que no están expuestos en otros textos?
El libro procura responder quién es el órgano jurisdiccional encargado de resolver el problema que se genera cuando una ley que regula una situación en un determinado sentido, deviene, posteriormente, en incompatibilidad con las disposiciones contenidas en la Constitución Política como norma jurídica superior y posterior. El libro concluye que ese fenómeno es de cesación de vigencia de la norma anterior y, en tal consideración, la jurisdicción ordinaria debe constatar la derogación tácita del precepto anterior. Así nos diferenciamos de otros autores que opinan que aquello es una inconstitucionalidad sobrevenida, la que debe ser conocida y fallada por el Tribunal Constitucional, sobre todo después de la reforma de 2005.
¿Qué le hizo elegir la temática expuesta?
El Derecho Procesal debe entregar seguridad jurídica y garantizar la igualdad de las partes ante la ley. En los casos descritos en el libro y de la jurisprudencia analizada, pude concluir que no siempre se da eso, ya que la Corte Suprema -a través del recurso de casación en el fondo- y el Tribunal Constitucional -a través de la acción de inaplicabilidad- consideran que poseen atribuciones para pronunciarse sobre el problema de las leyes preconstitucionales. Existe la necesidad de resolver hacia el futuro de manera definitiva esta temática.
¿Cómo fue el trabajo previo de búsqueda y análisis de la información? ¿Cuánto tiempo duró y cuál fue a su juicio la etapa más difícil de llevar a cabo?
Fue un largo trabajo, demoré aproximadamente dos años en formular la hipótesis, buscar información y seleccionar los textos adecuados para, posteriormente, generar todas las preguntas que debía responder, ya que, era la tesis para optar al grado de magíster en Derecho Procesal. Creo que la etapa más compleja fue al inicio, cuando seleccioné el material. Estudiaba y hacía mis apuntes, pensando cómo ser original y entregar una propuesta distinta de lo que existía en nuestro país sobre el tema, que era poco, y en un sentido completamente distinto.
¿A quiénes recomendaría la lectura o apoyo de esta publicación?
A los magistrados y jueces en general, pero en especial a los jueces de tribunales superiores de justicia, especialmente ministros de Cortes de Apelaciones y Suprema, ministros del Tribunal Constitucional y, en general, a abogados que se dedican a la litigación en dichos tribunales.
Es de utilidad, además, para aquellos abogados, profesores y estudiantes de post grado que investigan en materias de Fuentes del Derecho.
