Carlos Morales, coordinador de la carrera de Teatro y Comunicación escénica, tuvo una destacada actuación en la serie "El Niño Rojo", que transmitió Mega recientemente, en la que interpretó a Cosme, el leal sirviente de Ambrosio O'Higgins.
El actor, quien es docente desde 2008 en nuestra universidad, se dio un tiempo para contarnos de qué se trató su intervención en la serie.
“El Niño Rojo”
¿Cómo llegaste a actuar en la serie?
Llegué a través de una audición del director de casting Roberto Matus, quien me llamó por una cosa de perfil actoral y físico, para interpretar al personaje de “El Jinete”, que en su momento no tenía nombre, y audicioné junto a otros actores, conun poco más de resonancia en la pantalla, pero al director le gustó lo que yo propuse.
¿Qué personaje interpretaste?
Cosme, el sirviente leal de Ambrosio O’Higgins, y que consagraba toda su vida al servicio de su patrón; además, tiene la misión de ser un nexo entre él y el niño Bernardo, por lo que, de alguna manera, se transforma en una suerte de imagen paterna de Bernardo y nexo también con su madre. Por lo mismo, Cosme entra, en un momento, en conflicto con su propio patrón, porque él empieza a tener un grado de opinión con respecto a esta relación que mantiene con su hijo y cómo condiciona la relación de Bernardo con su madre.
¿Cómo te preparaste pare este rol histórico?
Tuve una preparación técnica e histórica que incluyó largas jornadas de conversación con Ricardo Larraín, el director, quien es un tipo muy obsesionado con la historia, con la figura de Bernardo O’Higgins más allá del icono histórico, del personaje del libro de historia y del monumento. Larraín, lo que busca es hurgar y construir al ser humano que tiene conflictos, que es un niño que de alguna manera es distinto y sufrió por ello, haciéndolo un ser solitario y reflexivo, y a partir de ahí se busca entender al O’Higgins que hoy conocemos.
Además, leí mucho sobre el tema, hice alguna investigación con el historiador Gabriel Salazar, quien fue mi profesor, y algo muy bonito de mi personaje, es que de alguna manera interpreté a toda esa gente que no existe en la historia conocida, pero que fueron un apoyo importante para todos los líderes que nosotros conocemos.
¿”El niño Rojo” fue un trabajo satisfactorio para ti?
Sí, fue muy interesante en términos de poder desarrollar un personaje tan en detalle y generar algo que en el teatro se llama el personaje poliédrico, que es ese tipo de personajes que tiene muchos ángulos, muchas aristas como Cosme, quien es un tipo rudo y hosco, pero también leal y sensible. Además de que el director me permitió hacer sugerencias respecto del personaje y que fueron tomadas en cuenta.
Actividad docente
¿Desde cuándo formas parte de UDLA?
Soy docente de UDLA desde 2008. Soy actor y me especialicé en el área docente, específicamente en lo que tiene relación con el movimiento. También trabajé mucho tiempo en danza, disciplina que estudié en Europa. Desde fines de 2011, soy el coordinador de la carrera de Teatro y Comunicación Escénica e imparto la asignatura de Expresión Corporal para primer año y algunos semestres en cuarto año también.
¿Cómo ha sido tu relación con la docencia teatral?
Me es súper interesante hacer docencia, es una forma de validarme mientras desarrollo mi actividad. Estoy vinculado directamente con mi medio profesional, que es el teatro, el cine y la televisión, y paralelamente la docencia, y creo que es sumamente importante, para nuestros estudiantes, ver que sus profesores no son sólo académicos teóricos, sino también que nos vean realizando nuestra praxis profesional.