A principios de 2017, la empresa Agrosuper informó la presencia de influenza aviar en un plantel de pavos de su filial Sopraval en Quilpué. El hecho activó las alarmas del gobierno que, a través del Servicio Agrícola Ganadero (SAG), comenzó una investigación para dilucidar el nivel de patogenicidad del virus.
Uno de los profesionales del SAG que estuvo a cargo de abordar la emergencia fue el médico veterinario y docente UDLA, Alfonso García, quien dictó la charla “Influenza aviar en Chile”, en el auditorio del Campus Santiago Centro.
Con la presencia de medio centenar de estudiantes, egresados y docentes de la Escuela de Medicina Veterinaria, García explicó la clasificación, epidemiología, transmisión, distribución y tratamiento del virus.
“El virus es altamente contagioso, y las especies más susceptibles son pollos, patos y pavos. En cuanto a la transmisión, esta se da por contacto directo (secreciones, heces) o por alimentación y agua”, apuntó.
Agregó que no existen tratamientos capaces de producir una verdadera cura frente a una infección de gripe aviar?, por lo que las instituciones especializadas se enfocan en evitar que se siga propagando, como evitar el contacto entre aves de corral con acuáticas, desplazar poblaciones humanas, métodos adecuados de limpieza y desinfección, entre otros.
También contó detalles sobre la labor que realizó el SAG en cuanto a la emergencia sanitaria. “Desde que se reportó el hecho, se establecieron de inmediato mediciones en la totalidad de las granjas industriales y familiares en donde se mantiene crianza de aves”.
Asimismo, el profesional indicó que el virus hallado en Quilpué es de baja patogenicidad, por lo que es menor el riesgo para la población humana; no obstante, remarcó que el SAG seguirá monitoreando los criaderos de todo el país por un período de tres meses.