La ciencia todavía no se pone de acuerdo sobre si los actuales niveles de obesidad en el mundo se deben a un mayor consumo de calorías del humano moderno o al poco ejercicio físico que realiza en comparación con los hombres de hace 100 años, o incluso antes.
Para expertos de Estados Unidos es el sedentarismo y no el consumo excesivo de calorías que comemos lo que ha llevado a la obesidad.
Principal factor en Chile
Especialistas de nuestro país indican que es difícil saber cuál es la principal explicación de la obesidad, porque es un problema multifactorial. Lo que se ha visto es que no ha aumentado tanto la cantidad de ingesta calórica. En la era pre-industrial o paleolítica, se sabe que la media de consumo era de más o menos 3.000 kilocalorías. Hoy es más o menos 2.400. La diferencia es que antes se gastaban, en promedio, 1.000 kilocalorías diarias por actividad física y hoy apenas son 300.
De acuerdo a sus consideraciones, el peso de la inactividad física es grande. De hecho como factor de riesgo mata más que la obesidad. Por eso se debe incentivar tanto el ejercicio y la actividad física. Una persona obesa pero físicamente activa tiene menos riesgo que una persona de peso normal pero que es sedentaria.
El sedentarismo ha disminuido levemente, la obesidad continúa creciendo. En Chile aumenta anualmente el consumo de bebidas gaseosas y jugos azucarados, helados, galletas, golosinas. El Ministerio de Agricultura, muestra en sus hojas de tendencia de consumo anual que se ha aumentado el consumo de pan (90 kilos por habitante al año), carnes (87,5 kilos por habitante al año) y azúcar (cerca de 40 kilos por persona al año), versus la menor ingesta de legumbres, fruta y verduras.
Los países que consumen más bebidas gaseosas y jugos azucarados en el mundo son EE.UU. y México, y son los que tienen más índices de obesidad.
La obesidad es una mezcla de cuánto comemos (ingesta calórica) y cuánto nos movemos (gasto calórico) y es, además, un balance específico para cada persona. No se puede individualizar, a menos que se mida en cada persona respecto de lo que come y lo que gasta.
El metabolismo basal de una persona -lo que gasta sólo por respirar y realizar funciones básicas- es en promedio 1.500 calorías y eso se ha mantenido desde hace varias generaciones. La diferencia está en que antes esa cantidad de calorías se conseguía con tres platos de comida al día y hoy se comen varios más con grasas y aceites incorporados. Antes los animales tenían menos grasas porque eran alimentados con pastos y al aire libre, por lo que la cantidad de calorías por gramo de carne también era menor.
Hoy día, o comemos la mitad de lo que se come o nos movemos el doble. Lo responsable es hacer las dos cosas al mismo tiempo. Comer menos y gastar más.