En el auditorio del Campus Providencia se realizó el “Conversatorio en torno a salud mental, reinserción e instituciones totales”, organizado por la Escuela de Psicología, y dirigido a estudiantes y egresados de la carrera.
Loreto Krause, jefa técnica del Centro de Internación Provisoria (CIP) – CRS (Centro de Régimen Cerrado) de San Bernardo, dependiente del Servicio Nacional de Menores (Sename), se refirió a las consecuencias, a nivel de salud mental, que padecen los jóvenes que cumplen pena en este tipo de recintos. Entre ellos se cuentan: incremento de ansiedad, problemas en torno a la propia imagen y autoestima, aumento de ideación e intentos suicidas y alta frecuencia de trastornos depresivos.
Ante ello, Krause indicó que “en el país, se utilizan variados modelos de tratamiento de rehabilitación que permitirían la inserción social de los individuos que cometen delitos, como el ‘Modelo de riesgo, necesidad y responsividad’, desarrollado por los canadienses, Andrews Bonta y Hoge. También está el ‘Modelo de vidas positivas, desarrollado por Ward, el que se basa en el paradigma del desistimiento, más que en las necesidades criminógenas. Este modelo busca desarrollar las habilidades del individuo”.
En tanto, Paolo Miranda, docente de la Universidad de Santiago, relató cuando implementó talleres lúdicos en el Hospital Psiquiátrico El Peral. “A principios de la década del 2000, junto a otros profesionales, propiciamos la realización de una radioemisora en este recinto médico, la que se denominó “La Estación del Paraíso”. Ahí los pacientes dieron a conocer su voz, la que regularmente se encuentra acallada, opinando, desde su juicio, sobre temas nacionales e internacionales”.