La coordinadora del Plan de Superación Profesional (PSP), María Teresa Ulloa, instruyó a los futuros profesores sobre las claves de la evaluación y cómo ésta debe abordarse correctamente.

La evaluación docente, creada en 2003 tras un acuerdo entre el Ministerio de Educación, la Asociación Chilena de Municipalidades y el Colegio de Profesores de Chile, se convirtió en un instrumento para mejorar la calidad de la educación y en una herramienta para medir el desempeño de los profesores. Pese a tal objetivo, esta evaluación suele generar frustración en los docentes que no resultan bien calificados en primera instancia.
Con el fin de apoyar a aquellos profesores, en 2006 se instauró el Plan de Superación Profesional (PSP). Una de las coordinadoras actuales del programa, es la licenciada en Matemáticas, María Teresa Ulloa, quien a comienzos de este mes dictó la charla “¿Evaluación con resultados de superación?”, a estudiantes de la Facultad de Educación de UDLA, en el auditorio del Campus Santiago Centro.
Con la presencia del decano, Lizardo Barrera, y de directores de escuela, Ulloa explicó que el programa contiene cuatro cursos (Reflexión Pedagógica, Evaluación, Planificación e Interacción Pedagógica) para aquellos profesores que obtienen una evaluación en la categoría de ‘básico’ e ‘insatisfactorio’.
“En lo medular, el curso es una normalización de conceptos de actualización que muchas veces el profesor debe traducir a un nuevo lenguaje. Los cambios son notorios en la forma cómo abordan los temas y cómo modifican algunas de sus prácticas, para lograr el objetivo de aprendizaje con sus alumnos”, sostuvo la docente, quien imparte este programa en la Universidad Diego Portales.
Por su parte, Ulloa indicó que, si bien es importante estar preparado para aquel plan, la idea es que los futuros docentes sepan abordar correctamente, desde un principio, la evaluación que realiza el Ministerio de Educación. Para ello, recalcó que los profesionales deben estar conscientes de que ese instrumento busca principalmente que ellos sepan demostrar, en torno a una planificación estructurada, su desempeño en el aula. “La evaluación no juzga el rendimiento académico del curso de un profesor, sino cómo éste se aferra a una pauta de trabajo y cómo la relaciona en la interacción con sus alumnos y las autoridades del establecimiento”, indicó.
Ante la pregunta de un alumno sobre si la evaluación docente está correctamente diseñada en la actualidad, María Teresa Ulloa respondió que: “está en un buen nivel con respecto a lo que indican organismos internacionales, pero de igual forma se está trabajando en una restructuración, la cual tiene como objetivo principal adecuarla un poco más al contexto en el que trabajan los profesores diariamente”.