Ser mamá en el siglo XXI exige mucho más de cada una de nosotras, a diferencia de la época de nuestras madres o abuelas. Una madre moderna no sólo es mamá, sino que también es trabajadora, es esposa, hermana e hija.
A continuación enumeramos sólo 10 de los principales retos que las mamás de nuestros tiempos deben asumir:
Establecer rutinas en la casa
Es importante para una mamá moderna el establecer rutinas en el hogar. Por ejemplo, pueden establecer que todos cenen juntos para conversar sobre su día. Es importante para los bebés que, aunque mami no esté con ellos, se establezca un contacto a distancia, como por ejemplo una llamada telefónica para que escuche tu voz cada cierto tiempo.
Construir un espacio para el crecimiento de la pareja
Durante la primera etapa de la maternidad, la mujer debe dedicar el 100% de su tiempo a las demandas del bebé, lo que acarrea el primer reto de nuestra lista: retomar la importancia y necesidad de la pareja en esta nueva etapa que juntos han iniciado. Los dos están ocupados y muy distantes: trabajo, responsabilidades… Y el bebé. Debes aprender a cuidar a tu pareja, pero no en el sentido de vigilar que no vea a otros lados, sino evaluar cuánto de su tiempo están juntos o qué actividades creativas realizan juntos.
Sé creativa, improvisa, busca un tiempo en tu atareada rutina para sorprenderlo, disfrutar juntos, descubrirse y, sobre todo, estabilizar su relación, ya que lo mejor para un niño es que sus papás tengan una fuerte y estrecha relación.
No delegar lo que no se puede delegar
Aunque parezca obvio, resulta importante resaltar que la relación madre-hijo es vital desde el primer momento. El período de lactancia es instante crucial donde se forjan el apego, el reconocimiento y el lazo entre ambos. De poder o no poder darle pecho a tu bebé, debes procurar estar presente, acariciarlo, mimarlo, sacarle los gases, hablarle, besarlo y darle todo tu calor de madre para que el lazo de fortalezca. Esto no lo puede hacer nadie por ti.
Aprovechar el tiempo
No sólo la cantidad de tiempo que pases con tu hijo es lo importante, sino también la calidad del mismo. Entre el trabajo y las responsabilidades, este tiempo se ve reducido, por lo que tienes que aprovecharlo al máximo: conoce a tu hijo, qué le gusta, qué le molesta. Si embargo, este tiempo no sólo es para divertirse, sino también para establecer límites, reglas y disciplina. Esto ayudará en el desarrollo de tus hijos y en el fortalecimiento de tu “yo”.
Nadie es perfecto
Si esperas ser la mamá perfecta tendrás grandes problemas. El verdadero desafío de la mamá moderna no es la perfección, es lograr ser lo suficientemente buena, que acepta sus limitaciones, que le dedica su tiempo debido al niño, más no incondicionalmente, pues también piensa en ella misma. Es una mamá que no teme que su hijo se moleste con ella, pues la disciplina no siempre tiene que gustarle al niño.
Lograr que tu familia se comprometa a ser moderna
Una mamá no puede ser moderna si su familia no lo es. Se debe aclarar en el hogar que la labor de la madre no sólo es encargarse de los niños y de la limpieza de la casa. El reto surge en el momento en que establezcas con tu esposo quién hará qué en la casa, es decir, establecerle responsabilidades a todos en la casa: un esposo que le pida a su mujer que le sirva la comida tendrá a su lado una mamá estresada.
Poder desarrollar una vida propia
Las mamás también necesitan su tiempo para desligarse de sus responsabilidades laborales y de la casa. Al final, esto es bueno para la salud mental de la madre y el bienestar de los niños. Las madres no deben privarse de algo que también necesitan.
No los abandones por el trabajo
Una madre debe evaluar muy bien su salida del hogar, si lo hace por necesidad, por desarrollo personal o por una presión social detrás. No dejes que el trabajo absorba todo tu tiempo, ya que esto puede alterar negativamente la relación con tus hijos.
Dejarse encantar de nuevo por la familia y la maternidad
No es fácil enfrentarse a la exigencia de perfección que algunas madres se imponen. Esta perfección, el trabajo, las exigencias de la rutina, hacen que la mujer se desencante de su situación. Se estrese y deprima. Más allá de buscar ser la familia perfecta, procura dejarte encantar por lo que has logrado y todo lo que puedes mejorar en el futuro.
Dejar atrás las culpas
Sentirte culpable por llegar cansada tarde del trabajo y no poder atender a tu hijo como esperas debe pasar a ser una experiencia capaz de ser reparada. De esa manera, en lugar de sentirte terriblemente mal por dejarlos en casa, preocúpate por darles su leche a la hora, bañarlos, darles todo lo que necesitan mientras estás con ellos.