
Si bien siempre fue considerada una fiesta extranjera, hace ya algunos años que la celebración de Halloween ha tomado fuerza en nuestro país, convirtiéndose en una de las fechas más esperada por los niños, quienes aguardan con ansias ponerse sus disfraces favoritos y salir a pedir dulces.
Pero para que esta fiesta sea divertida y feliz, es importante que los padres tomen ciertos resguardos en cuanto a la seguridad de los hijos y así no lamentar cualquier problema que se pudiera ocasionar en esta celebración.
Lo primero es tener una conversación instructiva con los niños, advirtiéndoles sobre las principales reglas de autocuidado: que no deben entrar a la casa de alguien que no conozcan, que deben tener precaución al cruzar calles, transitar por lugares iluminados y en los que circulen otras personas, que no se separen de los adultos que lo guíen y que no coman las golosinas hasta que las hayan revisado los adultos, menos si estas viene abiertas. Si es factible, determinar un horario de salida y de llegada del grupo. Los niños siempre necesitan respuestas, así que asegúrense de darles las razones de estos cuidados.
Para que los niños hijos no “ataquen” los dulces que vayan recolectando, procuren que coman algo saludable antes de salir, así no tendrán hambre y el consumo será menor.
En cuanto a los disfraces, lo más recomendable es que sean de colores claros o vistosos para que poder identificarlo dentro de la multitud. También se debe preferir el maquillaje antes de las máscaras, ya que éstas pueden dificultar la visión del pequeño.
Al comprar los productos de Hallowen, sean disfraces o maquillaje se debe tener en cuenta que la mayoría son importados, por lo que se recomienda revisar los logos del lugar de procedencia, sus componentes químicos, rango de edad para uso, además de verificar que no representen un peligro para los niños.
Otros consejos relevantes para disfrutar Hallowen tienen relación con prevenir otras situaciones de peligro, ya que abrir la puerta a un “dulce o truco” durante esta celebración, se puede prestar para los asaltos, especialmente a quienes lo hacen de manera inocente durante la “Noche de Brujas”. Asimismo, el uso de disfraces y la falta de supervisión de los adultos respecto de los niños, hacen de la celebración una oportunidad propicia para los delincuentes o por otra parte, para quienes se quieren aprovechar de los menores de edad que tocan las puertas de las casas para pedir dulces.
Instálense fuera de su hogar con los dulces a regalar, manteniendo cerrada la puerta de ingreso a su casa. Si viven en parcela o un lugar retirado, instálese en la entrada de su propiedad, no permita que personas extrañas se internen en su domicilio.
No dejen objetos de valor al alcance de personas extrañas. Tampoco improvisen la entrega de dulces, mantenga paquetes preparados y jamás dejen sin supervisión a extraños dentro de su casa mientras los busca.
El uso de las máscaras al pedir dulces en las casas debe quedar reservado a los niños, por lo siéntanse en todo su derecho de pedir a los adultos que los acompañan que se las saquen. Sepan siempre con quien está tratando.
Y por supuesto, consideren que no todas las personas desean participar de la celebración de Halloween. Por ende, sólo toquen el timbre de personas que voluntariamente han colgado en la puerta de sus casas adornos o letreros alusivos a la celebración, así evitará incomodar a quienes no desean participar.