NOTICIAS

Home » Nuev@s tiemp@s

Nuev@s tiemp@s

La historia ha sido contada cientos de veces. La forma cómo ha variado la manera de comunicarse, de informarse, de entretenerse, de buscar pareja, trabajo, e incluso de aprender, nos ha dejado con demasiadas preguntas y dudas. Es el mundo digital que ha acarreado cambios y mitos, miedos y asombro a todo nivel, particularmente en la educación de los jóvenes de hoy.

Un estudio de caracterización académica, realizado durante los últimos dos años al interior de la UDLA, y donde se han encuestado más de 5.000 alumnos nuevos, nos da luces de una generación diferente que aún no acabamos de comprender del todo. Es, por cierto, una generación muy activa, con opinión y que carga con los mitos de adultos que no saben cómo conectarse con ellos. Nos cuesta comunicarnos, porque fallamos en la elección del canal a través del cual ellos están navegando y tampoco acertamos con el tipo de mensaje. Tenemos que conocerlos primero, para luego acercarnos.

Debemos formar a una generación que en un 47,9% se informa principalmente por internet y un 27%/ por la televisión, muy diferente a cómo lo hizo el profesor que tienen usualmente al frente. Apenas un 1,4% se informa por diarios pagados y las revistas van en franca desaparición: solo un 0,1% las define como su medio de información principal. Un joven multipantalla que en un 38,4% utiliza preferentemente Facebook, Youtube, Instagram o Whastapp para saber lo que ocurre.

Los libros tradicionales para este grupo de estudiantes, también van en retirada en cuanto a actividad recreativa (es distinto si se consideran los libros de estudio). Solo un 32% asegura realizar esto como actividad recreativa, pero de ellos, un 67% dice que solo lee un par de veces al año. Casi nada.

Por eso, formar a esta generación es un desafío. No solo debemos utilizar un modelo de lenguaje distinto, sino que además usar los canales adecuados, con un lenguaje propio y con un sentido diferente de como se había hecho hasta ahora.

La educación superior debe asumir este desafío. Cuando todo el conocimiento cabe en un aparato que se lleva en el bolsillo del pantalón, los esfuerzos formativos deben centrarse en otros tópicos. Primero que todo en la ética profesional. Un sello que debe cruzar todo lo que nuestros profesionales hacen; luego, ser parte del debate ciudadano, lo que nos ayuda a ser críticos y participar activamente en la sociedad que estamos construyendo; y por último, una capacidad de vincularnos con la comunidad que hoy anhela y exige respuestas diferentes. Estos son los pilares valóricos de UDLA, porque avanzamos en una formación transversal, abierta, y ética; justamente, los valores que hoy el mundo le reclama a los profesionales.