El cuidado de nuestros dientes es un hábito que se aprende en la niñez y se debe mantener a lo largo de la vida. Una buena higiene bucal, es la clave para prevenir caries y otras infecciones.
Crear rutinas en que acompañamos a nuestros hijos a cepillarse los dientes después de cada comida, poniendo más énfasis en la noche, les ayudará a reforzar este hábito, enseñándoles la importancia de cuidar su higiene bucal para siempre tener dientes sanos, libres de sarro y caries.
Es así como las consultas preventivas al odontopediatra, deben comenzar a partir de los tres años, de esta manera se podrán realizar limpiezas y corregir malos hábitos que puedan afectar el desarrollo armónico de mandíbula y piezas dentales.
A partir de los 14 años, los adolescentes al consultar al odontólogo son derivados al ortodoncista, especialidad capaz de corregir dientes y maxilares que estén ubicados de manera incorrecta, alterando algunas funciones de la boca y cara.
Durante la adultez, es importante estar alerta a las patologías causadas por el tabaquismo, consumo de té o café en exceso, y una inmediata consulta al odontólogo si al cepillar los dientes, las encías sangran de forma permanente, ya que esto es señal de una enfermedad periodontal avanzada, la cual puede provocar la pérdida de una pieza dental.
Consejos para proteger tu salud dental
Para lograr la meta de mantener una sonrisa sana siempre, los especialistas entregan consejos que nos ayudarán a mantener una buena higiene bucal.
Usar un cepillo blando o medio.
Cepillarse luego de cada comida y más detalladamente los dientes en la noche.
Utilizar seda dental luego del cepillado.
No usar pastas blanqueadoras más de dos veces a la semana, ya que dañan el esmalte dental.
Usar enjuagues bucales autorizados por el dentista.