El sueño insuficiente aumenta el riesgo de desarrollar o acelerar el avance de esta enfermedad, según un nuevo estudio. La importancia del reposo nocturno.
Podría ser una mala noticia para los noctámbulos, para aquellos que están habituados a reducir la cantidad de horas y también para quienes no logran dormir bien a pesar de querer hacerlo: una escasa calidad del sueño, así también como poca cantidad de sueño, pueden aumentar el riesgo de que surja o avance más velozmente el Mal de Alzheimer.
Lo indica un nuevo estudio de la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, donde los investigadores examinaron la asociación entre las variables del sueño y la presencia de un biomarcador del Mal de Alzheimer.
Los resultados del análisis, publicado en la revista JAMA Neurology, muestran que la breve duración del sueño, así como una escasa calidad, están asociados a una mayor presencia de péptido beta-amiloides, una importante señal distintiva de la enfermedad-o biomarcador.
El estudio ha descubierto que, entre los adultos más ancianos, una duración más breve del sueño y una calidad más escasa del mismo están asociados a un nivel más alto de beta-amiloides, medidos con tomografías por emisión de positrones (TEP) del cerebro.
El estudio que inicialmente está basado sobre datos referidos por los participantes ha revelado que las horas de sueño van desde una media de más de 8 a menos de 5 por noche, según el caso.
Todos los voluntarios, con una edad media de 76 años, fueron sometidos a escáneres cerebrales por medio del marcador Compuesto B de Pittsburg y tomografías por emisión de positrones (TEP), en las cuales fueron observadas las concentraciones de beta-amiloide.
Como hipótesis, en los pacientes que habían informado una menor calidad de sueño, así como menos horas de sueño, se asociaron mayores cantidades de beta-amiloide: lo que sugiere una asociación entre los dos factores y el riesgo de Alzheimer.
Tengámoslo en cuenta cuando somos inducidos a pensar que dormir es una pérdida de tiempo. Es tan importante la cantidad como la calidad de las horas de sueño.