La tolerancia a las negativas y a la frustración, es algo que no muchos puedan decir que manejan, es por esto que cuando se trata de buscar trabajo, tenemos que concientizarnos más al respecto para lograr ver los "no" como una oportunidad de mejora y no como el fin del mundo.
"Lo siento, no pasaste a la siguiente etapa", "no te preocupes, nosotros te llamamos" o "de la terna que teníamos no quedó nadie", así que seguiremos buscando el perfil adecuado. Estas son clásicas respuestas que recibimos cuando nos rechazan, lo que puede generarnos una baja en el autoestima y la desmotivación por seguir intentándolo.
Pero como dijo el filósofo romano, Lucio Anneo Séneca, "muy pocos aciertan antes de errar". Es por esto que cada negativa debes analizarla desde todos los puntos de vista que se te ocurran, así podrás convertirlas en aprendizaje, lo que se traducirá en una fortaleza para el próximo intento.
Dentro de las preguntas que te puedes hacer para comenzar a analizar las negativas están:
• ¿Qué impresión se llevaron de mí?
• ¿Habré logrado transmitir correctamente lo que les quise decir?
• ¿Cuáles fueron mis puntos fuertes, en los que me sentí más seguro?
• ¿Cuáles fueron mis puntos débiles, en los que me sentí más inseguro?
Al responderte estas simples preguntas, verás que poco a poco comienzas a conocer aspectos tuyos que tenías escondidos, y al estar consciente de ellos y dominarlos, estarás cada vez más cerca de tu objetivo: "encontrar un trabajo en el que pueda desarrollarme profesionalmente y en el que me sienta absolutamente a gusto".
Recuerda siempre estudiar los problemas, pensar en las posibles soluciones, recrearlas en tu mente y por último trasladar la mejor alternativa a la realidad.
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Fuente: InfoJobs