El aumento de horas en que se está sentado en la casa, auto y trabajo, generan dolores de espalda. Una de las principales causas por las que tenemos estos dolores es que no respetamos las curvaturas de la columna y perdemos la alineación necesaria con el cuerpo, afectando además a nuestra respiración y generando tensiones, contracturas y dolores.
Existen dos consejos que ayudan a resolver este problema, sin olvidar una asesoría profesional de acuerdo a lo que requiere cada persona:
Realizar ejercicios de estiramiento
Tomar conciencia de la postura corporal
A medida que pasa el tiempo, vamos perdiendo la capacidad de estirarnos, y a eso le sumamos “malas posturas” o permanecer sentado mucho rato, podemos contribuir a la atrofia y dolor de tus músculos, tendones y esqueleto, pudiendo generar dolores soportables solo con una dosis de antiinflamatorios.
Para evitar estos dolores, les entregamos tres aspectos básicos que resultan relevantes de considerar:
Alineación física
No existe una alineación corporal perfecta que se adecue a cada morfología, edad, situación laboral, actividad deportiva, etc. Todos tenemos anomalías en la alineación de las articulaciones y en los músculos, incluso sin ser conscientes de ello y nuestro cuerpo va buscando la postura más equilibrada posible dentro del desequilibrio que exista. Pero se necesita encontrar un equilibrio y poner nuestra estructura ósea en posición adecuada, no solo para no empeorar cada anomalía, sino para evitar contracturas o la degeneración articular. Los mejores ejercicios para mejorar la postura corporal vienen del Yoga, donde se utiliza la respiración, la fuerza y la flexibilidad como herramientas.
Ejercicios para la reeducación postural
- De pie. Piernas separadas ancho de caderas. Entrelaza las manos por encima de la cabeza, de modo que las palmas apunten hacia el techo, mientras inspiras. Estírate hacia el lateral derecho botando el aire lentamente. Los pies se mantienen firmes contra el suelo. Vuelve al centro inspirando. Luego lo realizas hacia el lado izquierdo.
- De pie. Separa las piernas un poco más allá del ancho de hombros. Las puntas de los dedos ligeramente hacia afuera. Flexiona las rodillas de modo que queden alineadas con los dedos de los pies. Coloca las manos palma con palma a la altura del pecho, como si fuera una postura de oración. Inspira mientras estiras las piernas y levantas las manos por encima de la cabeza. Bota el aire y repite.
- Colócate en el suelo en la posición de cuatro patas o a gatas, apoyando manos y rodillas en el suelo. Contrae el abdomen y mantén el cuello en línea con la espalda. Trata de mover la rodilla derecha hacia adelante entre las dos manos, apoya tu pie, baja las caderas y estira la pierna izquierda hacia atrás. Mantén tus pies apoyados en el suelo y trata de tomar la rodilla derecha con las dos manos mientras inspiras, aumentando el estiramiento de la pierna izquierda. Al expirar o botar el aire, vuelve a la posición de cuatro patas y repite del otro lado.
Atención al sentarte
Realizamos muchas actividades sentados y existen cuestiones clave de higiene postural que debemos saber a la hora de sentarnos. Mientras lees este artículo te invito a que tomes conciencia de tus pies y asegures que los dos están apoyados en el suelo. Rompe el hábito de cruzar las piernas que coarta la circulación sanguínea y linfática, y desalinea toda la columna. Toma conciencia de tu columna vertebral y de los dos huesos en la parte inferior que sueles notar cuando llevas tiempo sentado (llamados isquiones). CLAVE fundamental: Siéntate sobre los isquiones en vez de sobre la parte baja del sacro, (que es lo que se suele hacer). Este cambio puede mejorar no solo la alineación de la columna, sino la confianza, autoestima y positivismo en la vida cotidiana.
Los isquiones son la base de la pelvis y dado que la pelvis se articula con la columna (y las piernas), alinear la pelvis mejora la alineación de toda la columna. Además, no olvides apoyarte sobre el respaldo de una buena silla y relajar los hombros para adquirir una posición natural.
Tu actitud también cuenta
Una buena alineación física comienza por la actitud. El cuerpo somatiza pensamientos y el diálogo interno continuo y la actitud vital influyen en nuestra armonía interior. Para “sentarse bien” no basta con poner en práctica los consejos, sino que al mismo tiempo podrías evaluar cómo están tus pilares de la vida: trayectoria, convicciones, amor.