![]() |
| Mauricio Farías, investigador de Fundación Chile, expuso para estudiantes y docentes de la Facultad de Educación de la UDLA, sobre la educación técnica en Chile. |
“Efecto de decisiones educacionales tempranas en oportunidades futuras: el caso de la educación técnica en Chile", se denominó el seminario organizado por la Facultad de Educación de la UDLA, en el Campus Providencia y que contó con la asistencia de estudiantes de pedagogía y docentes de las distintas carreras.
El expositor fue Mauricio Farías, ingeniero civil industrial de la Universidad de Chile, máster en Economía Aplicada de la misma universidad y Ph.D. en Educación Internacional Comparada de la Universidad de Stanford, U.S.A., que actualmente se desempeña como investigador de la Fundación Chile.
En la ocasión, el experto abordó la investigación que llevó a cabo para obtener el grado de doctor, en la que hizo un seguimiento a 100 mil escolares que rindieron el Simce de octavo básico en 2004. El trabajo arrojó que los alumnos que obtuvieron resultados destacados en ese Simce y que luego optaron por la educación técnico-profesional, sacaron en promedio 32 puntos menos en la PSU de Matemática y 21 en la de Lenguaje, que quienes se matricularon en establecimientos científico-humanistas.
A partir de esa investigación, Farías detectó diversas problemáticas en torno a los alumnos que ingresan a liceos técnicos, versus quienes lo hacen a colegios científicos-humanistas y los resultados que obtienen en la PSU, así como su desempeño en la educación superior.
Sobre esto último, por ejemplo, el estudio reveló que los egresados de la educación técnico-profesional que logran ingresar a la universidad, desertan más que quienes estudiaron en liceos científico-humanistas.
“La política de la educación media técnico profesional debe considerar los efectos de movilidad social, mejorar la calidad de las decisiones de carrera y facilitar la movilidad vertical y horizontal de los estudiantes”, fue una de las conclusiones del experto.
“Entre las propuestas, Farías señaló que “necesitamos un cambio profundo. Es un proceso complejo y lento que requiere voluntad de distintos actores, pero hay que hacerlo ya”.
