El correcto uso del protector solar y una adecuada hidratación, entre otras consideraciones, puede evitar los daños que el sol puede provocar a la piel.
La temporada estival ya se instaló, el sol, las piscinas, el mar y el calor acompañan nuestros días de verano y las vacaciones. Sin embargo, si no tomamos las medidas correspondientes para protegernos del sol durante este periodo, estos días pueden convertirse en un serio problema para la piel.
Por eso, para mantener una piel sana en estas épocas estivales, es importante seguir tener en consideración las siguientes recomendaciones:
1. Evitar la exposición solar a las horas de máxima intensidad lumínica: Desde las 11 de la mañana hasta las 16 horas.
2. Utilizar protección física: Lentes, sombreros y ropa idealmente con protección UV.
3. Protector solar factor 50 de amplio espectro UVA – UVB con reaplicaciones cada 3 a 4 horas, durante todo el día. En el caso de los niños, ellos deben usar productos pediátricos, menos irritantes, dada su mayor sensibilidad cutánea.
4. Antes de entrar a la piscina o al mar, aplicar cualquier protector solar resistente al agua, el cual creará una capa que protegerá piel de la resequedad y los efectos del cloro y la sal.
5. Tras cada baño, se recomienda tomar una ducha para liberar de la piel los químicos que se hayan adherido al cuerpo. Toda ducha debiera ser breve, con agua tibia y emplear un jabón o gel humectante. La piel debe secarse suavemente y aplicar de inmediato una loción o crema hidratante. Lo mejor es escoger aquellas que sean para pieles secas, ya que la piel del cuerpo es la que más se resiente. En cuanto al rostro, aunque éste también pierde hidratación, se debe elegir una crema acorde al tipo de piel, ya sea seca, mixta o grasa, y aplicarla por la mañana y por la noche para que la dermis no pierda elasticidad. Para piel con acné o propensa a irritarse, se deben usar productos que sean no-comedogénicos (que no obstruye los poros), para asegurar humectación sin irritación ni exceso de grasitud.
6. No olvidar la protección de labios con un bálsamo labial con protección UV.
7. Una alimentación adecuada: Rica en frutas, vegetales verdes, leche, pescados, huevo, nueces, etc, entrega un aporte adecuado de vitamina A, C y E, las que tienen propiedades antioxidantes y regenerativas, manteniendo la integridad de la piel. Además, es importante mantener una buena hidratación, con un aporte no menor a 2 litros de líquidos diarios.