
A pesar de las diferentes definiciones que tiene la institución de la educación superior en el mundo, la gran mayoría coincide en el aporte que esta hace al bien común. Esto a través de la creación de nuevos conocimientos, la mantención o moldeamiento cultural y la enseñanza de las profesiones, lo cual resulta especialmente relevante para las Ciencias Sociales, donde trabajamos con personas, grupos y sociedades en interacción permanente, tanto con otros como con la estructura social que la misma universidad como institución se encarga de incidir.
De hecho, nosotros como facultad adherimos al Modelo Educativo de Universidad de Las Américas con una matriz valórica orientada al compromiso comunitario, la ética profesional y la responsabilidad ciudadana; y un Modelo Pedagógico basado en los resultados de aprendizaje del estudiante, entendiendo el saber de forma tripartita, es decir, con una dimensión conceptual (saber), otra procedimental (saber hacer), y una tercera actitudinal (saber ser y convivir) que se refuerzan durante los cinco años que dura la carrera de Trabajo Social o Psicología.
En este contexto, es relevante mencionar que Psicología es una carrera prioritaria para la universidad, dada la cantidad de estudiantes que han elegido este plan formativo como su opción de formación profesional. Los psicólogos formados en UDLA presentan un sello vinculado con el desarrollo de habilidades profesionales que les permiten atender, dialogar, actuar e integrar respecto de los elementos del contexto, para favorecer el desarrollo de los individuos y comunidades, centrándose en la construcción de escenarios más equitativos y justos, que favorezcan el bienestar y la calidad de vida.
En el caso de Trabajo Social, es considerada una carrera sello para la universidad por su aporte a la matriz valórica y al desarrollo de comprensiones situadas respecto de la realidad social, aportando nuevos lenguajes que favorecen la resignificación y la centralidad de los sujetos sociales, como personas capaces de producir y rediseñar su propia realidad histórico-social y la revitalización de la cuestión ética en el quehacer profesional, que se sustenta en el respeto y promoción de los derechos humanos y la justica social. En este sentido, los profesionales de Trabajo Social que han cursado la carrera en UDLA, son egresados con un claro perfil comunitario que está en contacto directo con personas y comunidades a nivel comunal.
Considerando el rol de ambas carreras hoy, y en particular la formación en Ciencias Sociales, es que queremos relevar la responsabilidad ética y social de formar profesionales que van a incidir directamente en las condiciones de vida de personas, comunidades e instituciones. Por tanto, la necesidad de orientar la formación a la movilidad social e individual, como también al aporte concreto que los futuros profesionales harán al país es fundamental.
Dado lo anterior, somos una opción académica porcontenidos y modelos pedagógicos orientados hacia la identificación y acción de la inequidad en contextos complejos, y al desarrollo de habilidades frente a un mundo cambiante, diverso y cada vez más tecnologizado.
Para nosotros como facultad, cobra mayor relevancia el abordar la inequidad y la complejidad desde el aprendizaje situado y la investigación acción participante, es decir, metodologías históricas en nuestro continente que nos permiten incorporar desde la teoría y la experiencia a los diferentes sujetos sociales que estamos interactuando en la búsqueda de un mejor vivir.