Según los niveles de contaminación atmosférica, se recomienda realizar actividades deportivas en ciertos horarios y lugares o realizarlas indoor (recintos cerrados), privilegiando más la intensidad que el volumen.
¿Qué produce en nuestro organismo realizar actividades deportivas en un entorno con mala calidad del aire? A nivel internacional, la comunidad científica coincide en que ejercitarse bajo esta condición no solo puede disminuir el rendimiento, son que hace más vulnerable al deportista a los contaminantes presentes en la atmósfera. Por ejemplo, el monóxido de carbono (CO) entra rápidamente a la sangre y ocupa el lugar del oxígeno en la molécula de hemoglobina, disminuyendo la cantidad de oxígeno que llega a los tejidos. A su vez, el ozono que aparece en la atmósfera puede llegar a irritar los ojos, provocar falta de aliento, tos, náuseas y rigidez en el pecho, afectando el entrenamiento. Y el dióxido de azufre es un irritante del conducto respiratorio superior y de los bronquios.
Los profesionales indican que cuando la calidad el aire es mala, significa que existe una alta concentración de contaminantes atmosféricos, principalmente monóxido de carbono, partículas en suspensión, plomo, hidrocarburos y dióxido de carbono. Cada uno de ellos, de distinta forma, provoca problemas de salud a la población en general y particularmente a la que realiza actividad física, dado que ésta aumenta los volúmenes de aire inhalados y además se salta un importante filtro como es la nariz.
Dentro del smog existe la llamada fracción respirable, formada por partículas de menos de 10 micrones de diámetro. En Santiago, ésta representa aproximadamente un 20% del smog, aumentando cerca del 31% en el centro de la ciudad.
Las mediciones de calidad del aire referido a partículas (ICAP) establecen lo siguiente:
SOBRE 500: Corresponde a emergencia ambiental
301-499: Nivel crítico. Pre emergencia
201-300: Malo, con alerta ambiental
100-200: Regular
0-100 : Bueno
Analizando estos índices, los especialistas indican que no es adecuado para nadie realizar actividades al aire libre con niveles de emergencia. Cuando se combinan altas concentraciones de contaminación, elevada humedad y baja temperatura, la población de mayor riesgo no debe realizar actividad física. Y con niveles de preemergencia no deben realizar actividad física los menores de 12 años.
Síntomas y complicaciones
Los síntomas que producen los altos índices de smog en la población, y fundamentalmente en los deportistas, depende del contaminante, pero en general los más comunes son: tos irritativa, tos productiva, sensación de ahogo, nauseas, cefalea, conjuntivitis, laringitis y rinitis.
Consecuencias mayores de este flagelo en algunos deportistas dependerán de la condición de salud de cada sujeto. Una persona con enfermedades preexistentes como asma, bronquitis crónica y cardiopatías, puede tener complicaciones graves. Además se ha encontrado en el smog sustancias capaces de alterar el material genético y otras cancerígenas, por lo tanto el riesgo tiene distintos niveles.
El uso de elementos como mascarillas en algo ayudan, pero es preferible en los días con mayor contaminación realizar actividades indoor en lugares bien ventilados. Y de preferencia efectuar ejercicios anaeróbicos, es decir, de mayor intensidad que volumen, como yoga, pilates o gimnasia localizada.
