Finalmente llega el frio otoñal y es en estas condiciones que empieza a registrarse una mayor incidencia de virus respiratorios.

Aunque el otoño partió hace pocas semanas, recién ahora comenzamos a sentir los primeros indicios de su presencia, con días fríos y ventosos haciéndose cada vez más frecuentes.
Es en estas condiciones que se empieza a registrar una mayor incidencia de virus respiratorios, causantes de gripes y resfríos que podrían derivar, eventualmente, en otras afecciones respiratorias más serias, como la faringitis, laringitis o bronquitis.
Para prevenir la aparición de estas enfermedades, los especialista recomiendan seguir las siguientes claves, además de vacunarse:
Evite los cambios bruscos de temperatura y la permanencia en lugares donde haya mucha gente.
Una de las vías por la cual se disemina el resfrío es el aire. Por lo tanto, en esta época es muy importante mantener limpios los ambientes (hogar, trabajo o lugar de estudios), existan o no personas enfermas cerca. Lo ideal es ventilar los espacios, dejando entrar luz solar y rociando con aerosol desinfectante cuando se pueda.
No obstante, otras de las vías más comunes de transmisión de resfríos y gripes es el contacto directo, como saludar con la mano a alguien que se ha sonado previamente la nariz o que ha tosido. Por lo mismo, evite el contacto cercano con personas con tos y secreciones nasales.
En la misma línea, al toser cúbrase con las mangas o puños y no con las manos, ya que con eso evitará la propagación de gérmenes.
Si tuvo contacto con alguien resfriado, o usted mismo lo está, lo ideal es lavarse las manos cuando pueda y portar siempre alcohol gel.
Además, según estimaciones, un 80% de los gérmenes de la gripe están instalados en el hogar, por lo que se recomienda un programa de higiene personal que incluya desinfectar (idealmente con cloro) diversas áreas y artefactos comunes en la casa, como picaportes, controles remotos, puertas de refrigeradores, baños, entre otros.
En los lugares de trabajo, además, es importante desinfectar escritorios, teléfonos, mouses, teclados y todas las herramientas de uso directo manual.
No comparta efectos de uso personal, como toallas, pañuelos u otros objetos que puedan facilitar un eventual contagio.
Por último, si ya está resfriado, descanse bastante. Estar en la casa además, ayuda a evitar infectar a otras personas. Permanezca en una habitación tibia y consuma abundante líquido.