Te contamos cómo cuidarte del calor mientras te ejercites este verano.
Es cierto que mientras aumenta el calor, la mayoría pierde toda gana de hacer acividades físicas. No obstante, como la idea no es perder la costumbre de hacer ejercicio ni la motivación para empezar de una vez por todas, te dejamos 10 sencillos consejos para ejecitarte este verano sin sufrir por el calor:
1. Baja la intensidad: con el calor, el rendimiento físico disminuye, es más fácil deshidratarse y nos cansamos más. Por eso, es importante aminorar la marcha: no puedes pretender rendir igual.
2. Elige los horarios del día menos calurosos: si puedes, levántate una hora antes y arranca bien temprano el día con tu sesión de ejercicios; vas a ver con qué energías sigues después. Si te cuesta mucho madrugar, hazlo de noche.
3. Hidrátate bien: en verano hay que tomar más líquido porque lo perdemos transpirando. No esperes a tener sed, ya que eso significa que ya te deshidrataste. Toma agua antes, durante y después del entrenamiento. A modo de orientación, nunca deberías estar más de media hora sin tomar nada. Las bebidas isotónicas son una buena opción porque contienen las sales minerales que se pierden con el sudor.
4. Si realmente no tienes opción y tienes que salir en horarios de mucho calor, busca lugares frescos, con sombra o bien ventilados.
5. Nunca salgas en horas de sol directo desprovisto de una buena protección para la piel (factor 50 de preferencia), anteojos y gorro.
6. Lleva ropa fresca, clara y de telas sintéticas de secado rápido. Nunca una remera de algodón porque transpiras y te quedas mojado.
7. Utiliza álgún tipo de protección que te evite sufrir daños por la rozaduras de la ropa y el calzado.
8. No comas nada pesado antes de salir. Si a temperaturas moderadas te cae mal salir a entrenar después de comer, ¡piensa que con calor será mucho peor!
9. Si te das cuenta de que no hay caso y estás desertando mucho con el verano, cambia de actividad: si corrías al aire libre, quizá no esté mal que por un tiempo optes por hacerlo en un gimnasio con aire acondicionado, o cámbiate a una de las actividades más tentadoras para esta época: nadar.
10. Si tienes la oportunidad de hacerlo, correr en la playa puede ser una experiencia buenísima. Eso sí, trata de hacerlo por la superficie más lisa que encuentres y siempre con zapatillas.