Escuela de gastronomía para migrantes tuvo su primera clase en Campus Providencia

  Crear una instancia que permita a las personas extranjeras integrarse al quehacer diario de nuestro país, en condiciones dignas y con perspectivas de futuro. Esa fue la motivación del Director de la Escuela de Gastronomía de Universidad de Las Américas, Joel Solorza, para llevar a cabo un proyecto único en el país el cual se desarrollará gracias a los Fondos Concursables de Vinculación con el Medio.

Gracias a un convenio de financiamiento entre UDLA y la Municipalidad de Lampa, este sábado 1 de diciembre se dio el vamos al primer programa culinario para migrantes donde profesores y alumnos de la institución entregarán capacitación gratuita a 48 habitantes extranjeros, provenientes de Haití, Colombia, Venezuela, República Dominicana, entre otros, para que puedan obtener herramientas útiles que les servirán para un mejor desarrollo laboral en el país.

“Es un proyecto que nos tiene muy satisfechos como Escuela de Gastronomía. Hasta hace poco era un sueño que surgió de la conversación con docentes y alumnos, y ahora estamos concretando una meta en la que toda la universidad está comprometida. Esta es la real vinculación con la comunidad, ponerse en el lugar del otro y ayudarlo a solucionar un problema que hoy en día está muy vigente en nuestra sociedad”, señala el académico de la UDLA, Joel Solorza.

El programa, que tiene una duración de 30 horas, se compone de tres cursos que se dictan en durante los sábados de diciembre y enero en los talleres de la Escuela de Gastronomía, ubicados en la comuna de Providencia. En ellos, los alumnos aprenderán técnicas y metodologías de higiene y manipulación de alimentos; elaboración de platos típicos de la cocina chilena, latinoamericana e internacional; confección de productos de pastelería; y panadería.

Para María Eugenia Pichardo, quien es dominicana y se inscribió en módulo de cocina básica, “esta iniciativa nos abre una oportunidad en grande, porque a veces los países no nos dan acceso a los inmigrantes a estudiar. Desde que llegué he trabajado en restaurantes y la gastronomía chilena la manejo un poquito, por lo que este curso me servirá de base para entender mejor lo que tengo que hacer en un empleo”.

Algo similar opina María Pacheco, también dominica y parte del curso de panadería: “para mí es algo emocionante porque me encanta la gastronomía, pero por los bajos recursos en mi país no lo podía hacer. Para mí ha sido muy complicado encontrar trabajo, por lo que siento que esta oportunidad me permitirá desarrollarme en esta área, porque el chileno es bueno para comprar pan, y con un hornito y un pequeño local podría empezar mi propia empresa”.

“La gastronomía es un excelente ámbito de trabajo y de emprendimiento, pero también un lugar donde la interculturalidad encuentra un espacio de desarrollo extraordinario. Por esta y otras razones el preparar a un migrante para que se inserte laboralmente en nuestro país no es solo un asunto de técnicas de un oficio en particular, sino que también tiene un componente muy alto de valor social, que es parte de los sellos de Universidad de Las Américas”, sostiene Joel Solorza.