Académicos lideran estudio metalúrgico para evaluar recuperación de pasivo ambiental minero en Atacama

Susana Mayer y Ricardo Soto, directores de Carrera de Ingeniería en Prevención de Riesgos y Medio Ambiente e Ingeniería en Minas de Sede Viña del Mar, respectivamente, lideraron un proyecto destinado a evaluar la posible recuperación de un pasivo ambiental minero de la Región de Atacama.

La iniciativa “Factibilidad técnica y ambiental de recuperación de cobre y oro desde escoria de material de cobre”, se adjudicó uno de los Fondos Concursables de Vinculación con el Medio UDLA.

Este proyecto se inició con la toma de muestras desde las ruinas de la fundición de cobre Canto del Agua, ubicada entre Copiapó y Vallenar, sector que durante el siglo XIX y principios del XX tuvo una fuerte actividad minera a través de la fundición de cobre y oro. “En el ámbito minero, hay muchas minas antiguas, fundiciones y escoriales abandonados. Son pasivos ambientales y es importante analizar su posible transformación en un activo minero”, dijo Ricardo Soto, Director de Carrera de Ingeniería en Minas de Sede Viña del Mar.

Tras la adjudicación de los fondos de Vinculación con el Medio, los académicos viajaron a las ruinas de Canto del Agua para tomar muestras de la escoria que está en el lugar, trabajando por un periodo de dos meses y medio en el análisis metalúrgico del material extraído, para lo cual contaron con la colaboración de docentes UDLA y ocuparon las instalaciones y equipos del Laboratorio de Minería del Campus La Florida de Sede de Santiago.

La académica Susana Mayer explicó que la metodología utilizada consistió en la preparación de dos tipos de escorias encontradas, oxidada y no oxidada, con un total de 50 kilogramos por muestra. Se procedió a la homogenización y partición del material, la reducción del tamaño partícula, además de la determinación de las curvas de cinética de molienda y pruebas de cinéticas de flotación Batch para determinar la cantidad de reactivos y condiciones apropiadas para concentrar el cobre.

Tras ser sometidas las muestras al proceso de flotación, el concentrado obtenido se envió a analizar y los resultados arrojaron que era factible recuperar el pasivo minero de las ruinas y convertirlas en un activo minero.

“En base a los resultados del análisis metalúrgico de las escorias, se determinó que tienen una muy buena ley de concentrado entre 30 y 55 por ciento de cobre y una recuperación alta, muy semejante al comportamiento que tienen los minerales extraídos de un mineral sulfurado de cobre. También llama la atención que, pese a su dureza, esta escoria presenta gran fragilidad, tendiendo a romperse y disminuir el tamaño de la partícula fácilmente, y así poder ingresarla en los procesos de concentración por flotación, haciendo más económico el proceso total”, detalló el director de carrera de Ingeniería en Minas.

A su vez, la directora de Carrera de Ingeniería en Prevención de Riesgos y Medio Ambiente dijo que “hoy es fundamental recuperar estos pasivos y valorizarlos, debido a que estas faenas mineras abandonadas o paralizadas, incluyendo sus residuos, constituyen un riesgo significativo para la salud de las personas y el impacto negativo ocasionado al medio ambiente”, por lo que agradeció la posibilidad que les dio Universidad de Las Américas de investigar este caso y así determinar su factibilidad de recuperación.