Abogada de centro de estudios Espacio Público realizóa charla sobre lobby en UDLA

En el marco de la asignatura Crisis y Lobby, del séptimo semestre de la carrera de Relaciones Públicas, se realizó la charla “Lobby en Chile”, la que estuvo a cargo de abogada de la Universidad Católica y directora de Incidencia del centro de estudios Espacio Público, María Jaraquemada.

Con la presencia de una decena de alumnos y del docente del ramo, Felipe Palma, la profesional abordó la forma en la que se articuló la actual Ley del Lobby en nuestro país, la cual fue ingresada como proyecto al Congreso por primera vez en el año 2003.

En ese momento el proyecto se entrampó en la definición de quién es y qué hace un lobbysta, que dicho sea de paso ha sido un debate que se ha dado en todo el mundo y con distintos resultados”, indicó.

Luego de casi una década de discusión, en 2014 se aprobó esta ley, la cual, según la experta, se regularon actividades como la dictación, modificación y derogación de actos administrativos y leyes, y de decisiones de las autoridades y funcionarios. También las que adopta el Congreso Nacional, sus integrantes y sus comisiones, así como la celebración, modificación o el término de contratos y el diseño, implementación y evaluación de políticas, planes y programas.

Asimismo, la ley determinó que las instituciones y entidades que reciben lobby, deben mantener un registro público de sus agendas públicas, audiencias y reuniones.

Jaraquemada señaló también que la ley definió las diferencias entre un lobbysta y un gestor de intereses particulares. “Un lobbysta, ya sea persona natural o jurídica, recibe remuneraciones, mientras que un gestor de intereses particulares, sean estos individuales o colectivos, no recibe dinero de por medio”, sostuvo.

Por último, la abogada manifestó su opinión con respecto a esta ley, definiéndola como un instrumento para ‘emparejar la cancha’: “Siempre ha existido gente que señala que no debería existir una Ley de Lobby, porque no debería existir el lobby, pero eso es algo un tanto utópico. Los grupos interesados siempre van a querer influir en los tomadores de decisiones, entonces hay que regular esto, transparentando aquellos ejercicios en la sociedad”.